Blogia

. . .

Si yo fuera un profesional y cobrara por escribir este blog, quizás tendría que contaros que este sábado me han contagiado un virus letal y que llevo todo el fin de semana en cama con 42º de fiebre. Que tengo mareos y nauseas. Que no soy capaz de ingerir ningún alimento. Y que no tengo fuerzas ni para cagar.

Pero como sois mis amigos no necesito inventarme ninguna excusa.

Simplemente…hoy no me apetece escribir nada.

Verdades Como Puños (6)

Verdades Como Puños  (6)

Después de casado...
tu vida social es
indirectamente proporcional
a tu vida sexual.

Hágase su propia vida:

Hágase su propia vida:

.

1 - Nacer.

2 - _________ (rellene Ud. mismo)

3 - Morir.

Estrellas fugaces (2)

Estrellas fugaces (2)

Estrella invitada de hoy:
mi colega y sin embargo amigo,
Gustavito Nielsen :

.

La realidad exige
que lo digamos bien claro:
la vida sigue su curso.
Sucede así en Cannas, en Borodinó,
en los llanos de Kosovo y en Guernica.

Hay una estación de servicio
en una placita de Jericó,
hay bancos recién pintados
cerca de Bila Hora.
Las cartas van y vienen
entre Perl Harbour y Hastings,
pasa un camión de mudanza
bajo la mirada del león de Queronea
y sólo un frente atmosférico amenaza
los florecientes jardines cercanos a Verdún.

Hay tanto de Todo
que lo que hay de Nada queda muy bien tapado.
De los yates de Accio
llega la música
y en las cubiertas, al sol, las parejas bailan.

Siempre pasan tantas cosas
que seguro tienen que pasar en todas partes.
Donde hay piedra sobre piedra
habrá un carro de helados
cercado por los niños.

Donde estaba Hiroshima
de nuevo está Hiroshima
y se siguen produciendo
objetos de uso cotidiano.

No le faltan encantos a este mundo horroroso
ni tampoco amaneceres
para los que merece la pena despertar.

En los campos de Macejowice
la hierba es verde,
y en la hierba, como pasa siempre con la hierba,
el rocío, transparente.

Quizá no exista un lugar que no haya sido un campo de batalla,
los aún recordados,
los ya hoy olvidados,
bosques de abedules y bosques de cedros,
nieves y arenas, pantanos irisados
y barrancos de fracaso negro
donde en caso de urgencia
satisfacemos ahora nuestras necesidades.

Qué moraleja sale de todo esto: parece que ninguna.
Lo que de verdad sale es la sangre que se seca rápido
y siempre algunos ríos, algunas nubes.

En los trágicos valles
el viento se lleva los sombreros,
y es inevitable:
la imagen nos da risa.


(posted by Gus Nielsen in Buenos Aires, at 4:51 PM Sep. 20th)

Parábola de los pollos

Parábola de los pollos

Van dos pollos caminando por la calle
y ven un cartel en un supermercado que dice:
HOY DIA DEL POLLO.

Y los pollos se abrazan emocionados.

Sábado noche

Sábado noche

Sábado noche en Madrid. Me llama Mortadelo (nombre falso) para ir al cine o cualquier otra cosa. Me convence. Decido no llevar el coche. Hay tiempo. Cojo el autobús. Tengo suerte. Va casi vacío. Puedo elegir donde sentarme.
Sube una mujer de unos 60 o 70 años con dos maletas pequeñas y una bolsa del Carrefour. Se para a mi lado. Podría ser mi madre.
ELLA - No le parece a usted... unos chicos en al parada me preguntan que si creo en Dios y en la virgen...
YO - ¿¿??
ELLA - Eso no se hace.
YO - Mnnn... No.
ELLA - (Acercándose cada vez más) ¿Me dejarán dormir en el albergue? ¿Verdad?
La miro con atención. Además del equipaje lleva un vestido tipo bata, dos anillos con pedruscos llamativos en cada mano, gafas grandes con cristales degradados y sólo tiene completa la parte de abajo de la dentadura.
ELLA - ¿Me dejar*n? Sólo quiero quedarme una noche...
YO - Ehhh... supongo.
ELLA - ...o una semana.
Yo no digo nada.
ELLA - (Totalmente pegada a mi) ¿Este autobús va a Plaza España, verdad?
YO - Si.
ELLA - Porque ella tomaba drogas, y yo no lo sabía... no lo sabía
Yo empiezo a preguntarme porque yendo el autobús casi vacío esta buena mujer me ha escogido a mi. Empiezo a sospechar. Considero la posibilidad de una cámara oculta.
ELLA - ¿Me deja sentarme, que estoy cansada?
Yo no le digo que hay más asientos. Me levanto y digo: "Siéntese señora". Me doy cuenta que estoy llegando a mi destino. Doy dos pasos hacia la puerta de salida. La mujer sigue hablando. Levanta la voz para que la oiga todo el autobús: "¡¡Estoy bien limpia, que me he duchado!!". Decido bajarme. La situación ya no me divierte y me apetece caminar las últimas calles. Toco el timbre.
ELLA - (Gritando) ¡¡Mis maletas!!
No entiendo que pretende que haga con su equipaje (¿qué se lo cuide? ¿qué me lo lleve?) pero el autobús ya se ha detenido y me bajo.

Después vino una película olvidable, 4 o 5 cervezas, algunas risas y 2 horas esperando un taxi.

Lo normal.

CONTENIDO DE REALIDAD: 99,9%

.


.

Cambiando de tema...
¿Visteis las noticias?
Pinchad aquí o aquí.

El último macho

El último macho

Ese día, el último macho-retrosexual volvió temprano a casa y se acostó en la cama con su señora esposa. Ella, profundamente dormida, y no acostumbrada a su presencia en el lecho, se sobresaltó y gritó:
- ¡Mi marido!
Y el infeliz se tiró por la ventana.

Esta mañana tuve la absoluta seguridad que estaba viviendo OTRA VEZ una vida ya repetida. Y repetida varias veces además. Otro Día de la Marmota (o un fallo en Matrix, como diría mi amiga Trinity). Los mismos ejecutivos agresivos con las mismas corbatas apretadas que les impiden la llegada de la sangre al cerebro, la misma moqueta de color y olor sospechosamente indefinido y la misma anestésica música de fondo (arbeit macht frei... arbeit macht frei... yea yeahhh).
Así que, para romper la rutina, en vez de ir a comprobar si la máquina de café estaba en el mismo sitio de ayer, cogí y me bajé al bar.
Allí me asomé a la barra, me pedí un café y cuando levanté la cabeza... ¿A quien vi? Nada menos que a Woody Allen que estaba sentado a mi lado y que se había pedido una botellita de agua mineral sin gas para tomarse sus pastillitas para la tensión. Con lo tímido que soy, no sólo no lo saludé, si no que torcí la cabeza para el otro lado y... ¿Quien estaba ahÍ? ¡Homer Simpsom poniéndose ciego de Donnuts! ¿Y aquel que está en la máquina tragaperras? ¡Vaya! Pero si es... ¡¡Pierre Nodoyuna!! Y en aquella mesa del fondo.... ¡Al Bandy tomándose un gin tonic! Y más allá... el Coyote extendiendo un plano sobre otra mesa... y también... el gordo de La Conjura de los Necios, tirado en el suelo totalmente borracho... ¿Y aquel? Hostias... si es Van Gogh... tomando apuntes en una servilleta... No me lo puedo creer... ¿Y quien es ese que sale del baño subiéndose la bragueta? Pero si es... ¡¡El mismísimo Don Quijote!!
Durante un minuto me quedé en blanco, luego pensé que tal vez esto fuera una ocasión única y que si el destino había querido que yo estuviera ahí era para algo. Tal vez para reunir a todos aquellos personajes amados y admirados... en fin... que tenía que hacer algo para que se conociesen los unos a los otros.
No sé. Tal vez crear el Sindicato del Fracaso, el Club de los Perdedores, la Sociedad de los Antiheroes.
Y lo intenté.
Pero fue inútil.
Uno por uno les fui hablando (me gasté una pasta en copas) y todos ellos me fueron dando la espalda.
¡Ignatius Relly me dijo que para que, Woody Allen que era un resentido y el Quijote que estaba loco!
Asi que aquí estoy.
Como todos los días.
Escribiendo en este blog.
TIRANDO OTRA BOTELLA AL MAR.

Chobí, chobá...

Chobí, chobá...

Hace mucho, mucho tiempo, en un día como hoy, XX y XY subieron al mismo tren.
¿A partir de ahí que hicieron?
Abrazarse, acariciarse, acecharse, acercarse, adivinarse, agarrarse, ahogarse, amarse, amasarse, amenazarse, aplaudirse, aporrearse, apoyarse, babearse, besarse, bifurcarse, bostezarse, boxearse, buscarse, cambiarse, caminarse, canivalizarse, celarse, cenarse, civilizarse, cocinarse, clonarse, cocinarse, comprarse, comprenderse, conocerse, copiarse, crucificarse, dañarse, darse, dejarse, desayunarse, desesperarse, despejarse, desvestirse, elegirse, emocionarse, enamorarse, enchufarse, enemistarse, engalanarse, engañarse, enloquecerse, envidiarse, esperarse, evaporarse, facilitarse, fagocitarse, felicitarse, fijarse, follarse, fugarse, fumarse, ganarse, gastarse, gemirse, gozarse, gustarse, habitarse, hablarse, halagarse, hermanarse, hospedarse, husmearse, inseminarse, invadirse, investigarse, invitarse, irse, jalearse, joderse, jugarse, juntarse, lamentarse, lamerse, leerse, liarse, librarse, liberarse, limitarse, limpiarse, llamarse, llenarse, masticarse, matarse, mezclarse, mirarse, morrearse, multiplicarse, navegarse, necesitarse, nivelarse, nombrarse, obedecerse, obsequiarse, olerse, pagarse, pegarse, perderse, perdonarse, piratearse, pisarse, poseerse, purificarse, quererse, ramificarse, reciclarse, reconciliarse, reconocerse, regarse, reirse, remendarse, reunirse, reventarse, rezarse, rozarse, rumiarse, saborearse, sanarse, separarse, serenarse, servirse, simplificarse, sombrearse, sumarse, taladrarse, tantearse, temerse, tenerse, tiranizarse, tomarse, transformarse, trepanarse, tunearse, ubicarse, unirse, urbanizarse, vaciarse, venerarse, vengarse, verse, vestirse, viciarse, volcarse, volverse, vulnerarse, yuxtaponerse, zambullirse, zancandillarse, zarandeearse, zozobrarse, zumbarse…
No en ese orden, por supuesto.

Autodefensa

Autodefensa

1 - Decido hacer una lista completa de las cosas que necesito para vivir.
2 - Escribo lo primero que se me ocurre:

3 - Pienso, pienso y pienso pero no encuentro nada más.
4 - Decido borrar la palabra escrita. Para protegerla y protegerme.

war is over

war is over

Este cartel lo diseñé en abril del 2003, cuando invadimos Irak ¿Os acordais?

Gracias a él, los líderes del mundo comprendieron la absurda paradoja de que nunca nadie gana ninguna guerra y poco a poco los ejércitos del mundo se fueron disolviendo, dedicándose ahora a labores humanitarias reales, como construir plantas potabilizadoras de agua, carreteras, escuelas y hospitales.

Nadie conoce a Dickens

Nadie conoce a Dickens

Hace algunos unos años, en un tren que cruzaba Malborough Downs con destino a Bristol me encontré cara a cara con Charles Dickens. Estábamos solos en el vagón, así que, aunque no me miró en ningún momento, comprendí que se dirigía a mi cuando preguntó:
- Do you believe in ghosts?
- No…I don’t. – contesté.
Y entonces desapareció.

Nadie conoce a Borges

Nadie conoce a Borges

En un café del centro de Buenos Aires, Jorge Luis Borges y yo conversábamos.
La mesa estaba casi vacía, sólo quedaban su taza, mi vaso y un platito pequeño con la cuenta. Es verosímil suponer que él habría tomado un té y yo una cerveza. Discutíamos, creo recordar, sobre si es posible dibujar un espejo. Sentí, con un principio de tedio, que yo repetía cosas ya dichas y que él lo sabía y me contestaba con frases hechas.
De pronto recordé que Borges había muerto ya hace tiempo. Era un fantasma y no lo sabía. No sentí miedo. Sentí que era imposible y me dio pena.
Así que pagué la cuenta y me fui.

Este sueño se parece a otro sueño que se parece a otro sueño.


Alarma silenciosa

Alarma silenciosa

Siempre me ha llamado la atención en las películas americanas ese momento en que están los atracadores con sus medias en la cabeza (o con sus caretas de presidentes muertos, si son ladrones cachondos) haciéndose los chulitos, amenazando a pobres viejecitas, etc… sin saber que un empleado del banco ya ha pulsado el botón de la ALARMA SILENCIOSA.
Es decir, ellos siguen con su vida normal: atracando, disparando al techo, abriendo la caja fuerte, llenando las sacas… y el final todavía no ha ocurrido pero ya ha empezado a ocurrir.
Y uno tiene ganas de entrar corriendo y gritarles: ¡Largaos pronto hijosdeputas! ¡Que aquel capullo ha activado la alarma silenciosa y vosotros no os habéis enterado! ¡¡Corred coño, corred!!
Pero ya es tarde.
50 o 100 coches de la policía rodean ya el edificio y pronto los SWAT entrarán destrozando las ventanas…
Y yo me pregunto… en la vida real (o sea en la vida que sucede de este lado de la tele) ¿Cuántas veces alguien habrá activado la alarma silenciosa sin que nosotros nos hayamos dado cuenta? ¿Y cuantas veces la habremos pulsado nosotros? ¿En que momento exacto se ha desencadenado el final de algo?

Por ejemplo:
- Llevan 10 años de novios y A vuelve a olvidar su fecha de cumpleaños…(alarma silenciosa).
- Después de un incómodo viaje en autobús de 12 horas, B no le pregunta a C “¿cómo estás?” si no que dice “¡llevo una hora esperando!” (alarma silenciosa).
- A las 12 de la noche D dice “ahora voy” pero se queda viendo la tele y se duerme en el sofá por cuarto día consecutivo (alarma silenciosa).

Se me ocurren algunas más…¿Y a vosotros?

La verdad está ahí fuera

La verdad está ahí fuera

Me encanta encender mi supertelescopio electrónico y pasarme horas y horas escrutando el firmamento.
Por cierto... que mal suena la palabra "escrutando" ¿verdad? ¿Y firmamento? ¿De donde coño vendrá la palabra "firmamento"?
Digamos entonces que me paso horas y horas, "escaneando" el cielo infinito. Es un espectáculo magnífico y muy edificante. Por ejemplo, a primera vista un simple satélite como la luna puede parecerte incluso más grande que una estrella (que es en realidad 400 veces mayor), o puedes llegar a creer que un planeta tiene luz propia, o que un asteroide es una estrella fugaz...
En cuestiones siderales (como en casi todas los cuestiones, en realidad) no es conveniente fiarse del ojo humano.
En estas y otras cosas estaba yo pensando cuando este sábado me subí a mi nave espacial y decidí cruzar varias galaxias para intentar llegar hasta la hasta hace poco tiempo brillante estrella "S*". Con la curiosidad y el respeto que impone el hecho de que este antiguo astro se haya convertido ahora en un agujero negro (para los que hayan faltado a clase les explicaré que un agujero negro es como un sol que se ha dado la vuelta como un calcetín y que tiene la particularidad de absorber absolutamente todo lo que hay a su alrededor).
Así que me até al palo mayor de mi nave y allí me dirigí, rumbo a "S*. Pero resultó que este agujero negro no solo no intentó devorarme, si no que se comportó como un apacible planeta de aspecto francamente habitable. De hecho me pareció observar la presencia de un pequeño y encantador satélite que orbitaba muy lentamente a su alrededor.
El avistamiento de "S*" fue lamentablemente muy breve, pero coincidió con el descubrimiento de otro hermoso y colorido planeta salvaje que llamaré "(v)" y con el inesperado paso arrollador de un cinturón de asteroides llamado "Nu".
Amigos míos, os puedo asegurar que estos espectáculos no se ven todos los días.
Finalmente, siguiendo la estela luminosa de "Nu", tuve la suerte de conocer otros dos interesantes planetas: la delicadeza de "G" y el misterio de "BUD"
Todo ha sido demasiado rápido para mi lento cerebrito humano, y lamentablemente no pude hacer un estudio detallado de ninguno de estos cuerpos celestes. Ni tampoco pude tomar muestras. Pero he cartografiado perfectamente toda la galaxia y espero poder volver a hacerles una visita muy pronto.
Porque estoy absolutamente convencido que en todos ellos hay vida inteligente.


LA RADIO - Jiuston, jiuston, gui jav e problem...
Ha caído la frontera sur... se nos quieren colar 600 morapios...
TAXISTA - Muros más altos. Eso es lo que hace falta, cojone.
Y más militares y más cámaras de vigilancia...
YO - Claro...Y soltar cocodrilos en el estrecho... ¿No?
TAXISTA - Pues claro. ¿En que se gastan nuestros impuestos?

. . .

Y después quieren que deje de beber.

Después de convivir un cierto período de tiempo con alguien uno cree saberlo todo de esa persona. El color de su pelo, el olor de su piel, el sabor de su boca, la textura de su espalda, su música, sus libros, sus películas, sus sueños, sus pesadillas, sus costumbres, sus manías, sus vicios, sus virtudes, sus ruidos, sus silencios…
Uno cree realmente CONOCER al otro. Porque uno cree haberlo visto desde todos los ángulos posibles. Por los cuatro costados. Y por arriba y por abajo. Y por dentro también.
Como cuando ves por 47ª vez tu película preferida y ya sabes perfectamente que Keanu Reaves se tirará por el ascensor y dirá “No hay cuchara” y te sabes cada plano, y cada mirada, y cada gesto y cada palabra de memoria. Pero aún así…disfrutas.
Pero una mañana, esa persona que creías conocer salta como un rayo de la cama y dice:
- Este despertador es una MIERDA.
Y tu notas que algo está pasando, pero todavía no sabes que es.
- Una MI-ER-DA.- Repite mientras se lava la cara.
Ella nunca dice palabrotas. ¿Qué está pasando?
- Una verdadera MIEEEEEEERDA – Enfatiza mientras elige que falda ponerse.
Y te das cuenta en ese momento que nunca llegarás a conocer a esa persona.
Y quizás a ninguna.
Porque las personas son infinitas. Se sabe donde empiezan, pero no donde terminan.

He decidido no publicar nada hoy.
Y no por falta de ideas o de ganas.

Es que no quiero aumentar la confusión general,
ni acelerar la entropía.

Dicen las malas lenguas que cuando finalmente se hundió “La Perla Negra” (azote de los mares, pesadilla del Caribe) toda su tripulación se fue con ella al fondo del mar.
Pero la realidad fue bien distinta.
En los últimos años, casi todos aquellos fieros piratas, hartos de aventuras y tesoros, se habían ido pasando a la vida “civilizada”. Poco a poco.
Un día, por ejemplo, uno de ellos bajaba en un puerto cualquiera, para arrancarse una muela o ver una mujer, se quedaba un par de noches, una semana…y finalmente echaba raíces. Con el paso del tiempo era casi imposible diferenciar entre un viejo bucanero y un honrado comerciante de toda la vida.
Salvo por un pequeño detalle.
Aunque pasaran los años, aquellos viejos piratas seguían mascando aquel amargo tabaco que traían de Jamaica. El tabaco de la “Blue Montain”. De esta manera, los antiguos camaradas se reconocían entre si en cualquier parte del mundo y en cualquier circunstancia. Sólo tenían que mostrar los dientes.
En Guinea, Sydney, Cabo Verde o el Río de la Plata, podías ser tabernero, curandero o vendedor de ultramarinos, daba igual…Si tenías los dientes azules eras… “uno de los nuestros”.
500 años después, otro pirata inventó un chisme para que cualquier aparato del mundo reconozca a otro sin estar conectados. Para que un teléfono, por ejemplo, se conecte por la simple cercanía con un ordenador, o con un coche, o con una tostadora, o con un robot. Y a este cacharrito lo llamó “bluetooth”.

Venía yo esta mañana, en el tren, pensando en estas cosas, cuando giré la cabeza y me fijé en una niña que en ese mismo instante levantó su cabeza y me miró.
Nos miramos.
Entonces yo le mostré mis colmillos azules. Sonreí con mi mejor sonrisa pirata. Y ella me vió…Pero apresuradamente bajó la vista e hizo como que seguía completando su sudoku .
No sé. O no veníamos del mismo barco, o ella ya se había olvidado.
Que pena.

Operación Garganta Profunda II

Operación Garganta Profunda II

Pues estaba yo pensando en buscar una becaria (de esas buenas, pero buenas buenas) con la idea de meterla dentro de una tarta gigante (de esas con sorpresa) y enviárselas por Seur urgente al Jerifante Supremo, Cappo di Tutti Cappi, Faro de Occidente, Paladín de la Libertad y Azote del Mismísimo Mal.
A ver si se relaja un poco.
Que dicen las encuestas que le está bajando la popularidad y ya sabemos las ideas que se le ocurren al hijoputa cuando pasan estas cosas.